dijous, 5 de juliol del 2012

Sol

Hoy os voy a hablar de mi peluda: Sol
Sol llegó a casa, hace ya más de un año, con 3 meses de vida, el día de mi cumpleaños.
Desde el primer día ya fue un miembro más de la familia a quien todos queremos mucho.
Nos despertaba por las mañanas, nos hacia reír y se comía la comida de nuestros platos a hurtadillas, así como mandos de la tele, zapatillas, zapatos, libros, ropa...

Sol en mis piernas el día que llegó a casa

Comiéndose un hueso

Le encanta jugar a todas horas y es muy revoltosa, cosa que aveces es un problema porque, aunque es prácticamente un cachorro, es muy muy muy grande. (Mis amigos la llaman caballito) 
Aun así es muy obediente y te sigue allá donde vayas.

Le encanta meterse en el agua, tanto que cuando llueve se mete en los charcos y cada vez que ve un riachuelo en la montaña se nos mete dentro por muy fría que pueda estar el agua.

Verano del 2011 en la montaña

Nunca nos deja solos y para ella somos las ovejitas a las que tiene que vigilar y proteger. 

Aveces nos hace pasar un mal rato, robando las pelotas de los niños vecinos o aullando toda la noche, pero aun así sigue siendo nuestra pequeña peluda y jamás dejaremos de quererla.

Ahora está ingresada en un hospital veterinario. Su vida pendía de un hilo cuando la llevamos, ya que calló de un 5º piso mientras intentaba salir de casa cuando no estábamos. El veterinario dice que aveces los perros, cuando tienen miedo intentan huir por donde sea, y que es muy probable que fuera por un petardo, o fuertes ruidos de las obras. Esta semana hay 3 perros y varios gatos ingresados en ese centro por haber saltado por una ventana. (Por suerte los tendederos pararon la caída de Sol).
Es muy importante que la gente controle los petardos en San Juan y en otros eventos ya que los animales sufren mucho con los ruidos fuertes y se asustan pensando que es un peligro.

Por suerte Sol, después de tan solo 3 días ingresada ya puede caminar un poco por ella misma, aun tener la cadera rota por 4 partes y estamos preparando su vuelta a casa con mucho cariño después del susto que nos llevamos. Hasta el gato al que todo el día molesta la echa de menos y la busca por la casa.

Del golpe se hizo un pequeño agujero en el pulmón y se le escapaba un poco de aire, el cual los veterinarios tenían que extraer periódicamente, por suerte estas heridas si se tratan bien cicatrizan en pocos días y el animal vuelve a respirar con normalidad. A Sol ya no hizo falta sacarle aire ayer por la noche, así que quizás hoy ya le den el alta.
Esperemos que no empeore y que se cure del todo muy pronto.



Con su gatita en mi cama


Haciéndose la buena para que no la bajemos del sofá.

Te esperamos con ganas gordita 

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